¿Qué decir cuando no hay nada que decir…?

En un mundo en el que todos tienen una historia que contar, no sólo hay gente que cree que su opinión es la última palabra, sino también quienes simplemente no tienen nada que decir. Y ahí me incluyo. Recuerdo cuando era joven y creía tener una opinión sobre casi cualquier cosa. Esa época rara entre el auge del PC y el advenimiento de Internet, cuando convivían Windows 95 y las máquinas de escribir, y en la que Encarta 98 era el non plus ultra del conocimiento interactivo. Y cuando literalmente habría matado por acceder a un computador. Ahora, media generación después, con todo aquello inaccesible a mi alcance y para no convertirme en un fósil en pleno mundo de la web 2.0, heme aquí, enfrentado a la página en blanco. Como si realmente no tuviera nada que decir.

Cualquiera diría que alguien que no tiene nada que decir es alguien cuya vida no ha valido la pena de ser vivida. Lo mejor será decir que no hay que exagerar, o la alternativa es empezar a cortarse las venas. También será bueno asumir que no tengo grandes expectativas con un blog, como no las tuve con una cuenta en YouTube. No quiero tener dos mil amigos íntimos en Facebook. No me interesa retransmitir mi vida en Twitter o publicar fotos del espejo en Instagram. Tampoco me interesa “monetizar” un blog, aunque deje de ganar dinero si no inserto publicidad o ayudo a la gente a ganar dinero desde su casa, o publicando refritos de libros de autoayuda o promoviendo ventas multinivel o lo que sea. Mi lógica es simple: foros y blogs bien, redes sociales sin sentido de sociedad, mal. Este es un blog personal y punto. Cuando tenga algo que decir, lo diré. Si sólo a mí me importa, bien. Si a alguien le interesa, mejor.

Alguna vez leí que los extras en teatro, cine o televisión, para simular que están conversando, comienzan preguntándose “¿qué decir cuando no hay nada que decir?”. Y aquí estoy, haciendo el ejercicio de preguntarme qué podría decir, sobre qué podría escribir, haciendo caso omiso de a quién le pueda interesar. Hay mucha información sobre cómo iniciar un blog, incluso para qué iniciar un blog, pero no es lo mismo que saber qué decir en un blog. Afortunadamente los blogs no son de mármol; se puede editar cualquier cosa, y seguramente más de una cosa cambiará. Así que aquí vamos. Aprendiendo a buscar algo qué decir cuando no parece que tenga algo que decir.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s